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Otro regulador

Casinos con criptomonedas en Colombia: lo que cambia respecto de México

Colombia regula el juego en línea desde hace años y tiene una lista pública de operadores autorizados, cosa que México no ofrece para este mercado. Aquí está esa diferencia, el impuesto que grava el depósito y nombra expresamente los criptoactivos, y lo que no cambia: el documento del operador es el mismo.

Un lector en Colombia que busca esto en español encuentra con frecuencia respuestas escritas para México, como si el marco fuera el mismo. No lo es, y por eso esta sección existe aparte en vez de fingir que la respuesta es idéntica. Lo que cambia de un país a otro no es la casa ni la cadena: es el regulador, el impuesto y la moneda con la que se compara.

La diferencia que más se nota: hay lista pública

En Colombia el juego de suerte y azar es un monopolio rentístico del Estado, definido por la Ley 643 de 2001, y su explotación por particulares se hace mediante contratos de concesión. El organismo que los otorga y vigila es Coljuegos.

Nada de eso existe en el mercado que analiza la guía de cripto casino en México, y esa ausencia de lista pública es la primera diferencia entre los dos países.

Los juegos operados por internet están dentro de ese esquema desde hace años y tienen su propia definición: se consideran operados por internet aquellos en los que la apuesta y el pago del premio se hacen únicamente por ese medio, con registro previo del jugador en el sitio autorizado. Coljuegos mantiene y publica el listado de operadores de juegos en línea autorizados.

Esa es la diferencia práctica más grande frente a México. Un lector en Bogotá puede comprobar en una página oficial si el sitio en el que piensa jugar tiene concesión; un lector en la Ciudad de México puede consultar la lista de permisionarios de la Dirección General de Juegos y Sorteos, pero ninguna de las diez casas descritas en este sitio aparece ahí, porque todas operan con licencia extranjera. El detalle de esas licencias está en licencias.

Que exista una lista no convierte a las casas de este sitio en concesionarias colombianas. Ninguna de las diez publica un contrato de concesión con Coljuegos, y aquí no se afirma que lo tenga.

El impuesto que grava el depósito, y nombra los criptoactivos

Colombia hizo en 2025 algo que ningún otro mercado de la región había hecho: gravar con el impuesto al valor agregado el depósito que hace el jugador, no el resultado del juego.

El Decreto 175 de 2025, dictado en el marco de la conmoción interior declarada por la situación del Catatumbo, suspendió temporalmente la exclusión que el literal d) del artículo 420 del Estatuto Tributario daba a los juegos de suerte y azar operados exclusivamente por internet, y les aplicó el 19 %. La base es el valor del depósito en dinero —definido expresamente como el pago en efectivo o las transferencias de dinero o criptoactivos que el apostador hace a su cuenta de usuario y a favor del operador—, dividido entre 1,19. El impuesto lo asume quien apuesta, de modo que el saldo disponible para jugar es la diferencia entre lo depositado y el impuesto correspondiente.

El propio decreto fijó su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2025, y lo ocurrido después con esa medida no se ha comprobado aquí en una fuente primaria: hay noticias que apuntan en direcciones distintas y ninguna de ellas es el texto de una norma leída. Por eso esta página describe el decreto y su contenido, y no afirma cuál es la situación vigente hoy.

Lo que sí conviene retener, con independencia de la vigencia, es el mecanismo: es un impuesto que se cobra al entrar el dinero, no al ganar. Eso lo hace radicalmente distinto del esquema mexicano, donde la Ley del Impuesto sobre la Renta grava el premio y no el depósito, y donde la retención la practica quien paga. La comparación está en impuestos.

Y hay un detalle que interesa especialmente a un lector de esta página: es la única norma de las tres citadas en este sitio —México, Colombia y Perú— que nombra los criptoactivos de forma expresa en la definición de la base.

Lo que no cambia

Todo lo demás. Las cláusulas que se leen aquí son las mismas desde Bogotá que desde Monterrey, porque son el mismo documento. La lista de mejores cripto casinos de México se apoya en esos mismos textos, así que sirve para leer los contratos desde Colombia, aunque no dice nada sobre Coljuegos.

Los umbrales de verificación siguen siendo los mismos: dos mil quinientos euros en Bitcasino.io (cláusula 6.6), el equivalente de 0,05 BTC o dos mil quinientos dólares en Rocketpot (11.4) y la ausencia de umbral publicado en Wild Fortune, Rainbet y Metaspins. Están en verificación KYC.

Los plazos y los techos de retiro tampoco se mueven: setenta y dos horas en Rocketpot (11.3) y en Wild Fortune desde la aprobación (11.6), y el único techo por periodo publicado de las diez, el de Wild Fortune en la 11.8. Están en retiros.

Y las redes, las comisiones y las confirmaciones son las mismas en cualquier país, porque las fija la cadena y el operador, no la geografía. Lo que sí conviene revisar desde Colombia es la elección de moneda estable, porque la comparación no se hace contra el peso mexicano sino contra el colombiano: el mecanismo está en USDT y stablecoins.

Las listas de países excluidos

Un lector colombiano tiene la misma pregunta que uno mexicano y la respuesta es igual de incompleta.

De las diez casas, la lista de países excluidos sólo se llegó a leer entera en una: la cláusula 2.4 de Wild Fortune enumera unos cincuenta territorios, y ni México ni Colombia figuran en ella. Shuffle publica una lista de catorce jurisdicciones prohibidas en su cláusula 8.3, leída el 8 de septiembre de 2026, que tampoco los incluye, pero que termina con una cláusula abierta que abarca cualquier lugar donde el servicio requiera licencia o registro; y su propio Curazao está en esa lista de catorce. Bitcasino.io manda la lista completa a otra página, que no llegó a abrirse, y en su cláusula 1 sólo prohíbe de forma expresa Japón. Rocketpot publica dos listas distintas, una en la cláusula 3.1 y otra en la 2.1.11, que no cuadran entre sí. De las demás no hay lista leída.

Que un país no aparezca en una lista que nadie leyó no es una comprobación, y que aparezca en una lista abierta que remite a «cualquier jurisdicción donde haga falta licencia» tampoco resuelve nada. Este sitio reproduce lo que está escrito y no deduce el resto.

Qué mirar antes de nada desde Colombia

El país vecino con el marco más desarrollado de la región para el juego a distancia es Perú, y merece su propia comparación: Perú.